Benidorm – Alicante
- 50 km
- 9:30 h en movimiento
- 11:00 h tiempo total
- 5,2 km/h media
Os dejo con el vídeo y la ruta en wikiloc, en breve más…
Benidorm – Alicante
Os dejo con el vídeo y la ruta en wikiloc, en breve más…
El sábado pasado hicimos la primera de las caminatas largas, recorriendo los 45 km que separan Altea de Campello en nueve horas y media (ocho horas sin contar paradas), lo que sale a una media de 5,5 km/hora.
Antes de empezar no tenía nada claro que fuese a ser capaz de terminar, sobre todo porque no estoy acostumbrado a caminar a un ritmo tan alto, y por asfalto. Desde luego hay una gran diferencia entre una marcha así, y mis salidas habituales de senderismo por la montaña. También pensaba que no iba a disfrutar tanto como por el monte, pero la verdad es que me lo pasé en grande, disfruté mucho con la experiencia. Desde el principio hubo muy buen rollo en el grupo de 25 personas.
Físicamente, pasé algunos apuros, sobre todo por el dolor de pies. Opté por hacer la marcha con las Kalenji XT, consciente de que no eran las zapatillas ideales (muy duras para el asfalto), pero al menos eran las que tenía más “hechas” a mis pies.
Durante los primeros kilómetros, me concentré en seguir el ritmo, que por momentos llegó a ser de 7km/h. Llegamos a Benidorm, y más tarde pasamos por la Cala de Finestrat. A partir de ahí vino uno de los momentos que más disfruté, zona de tierra hasta la Vila, pasando junto al Racó del Conill, una zona de costa que se ha salvado de las construcciones y me parece realmente hermosa. A la llegada a La Vila me veía bastante mal por el dolor de pies, tenía bastante claro que no iba a terminar, pero opté por continuar, al menos, hasta Venta Lanuza. A partir de Montíboli (a la salida de la Vila) llegaron las pistas de tierra y las continuas subidas y bajadas, y ahí me encontré realmente bien, y llegué con muchas fuerzas a Venta Lanuza. El último tramo hasta Campello se me hizo bastante duro, mucho asfalto, subidas y bajadas, y el dolor de pies en aumento, sobre todo el dedo gordo derecho, donde la uña empezó a rozarme con la zapatilla.
Para hoy estaba prevista la segunda salida: Dénia – Benidorm, pero he decidido no participar y dejar descansar mi dedo, que todavía está un poco inflamado. Posiblemente mañana salga en solitario a hacer kilómetros, hasta que me canse…
Os dejo con el vídeo de la marcha Altea – Campello, nos vemos!
Desde septiembre del año pasado sin publicar nada aquí, ya iba tocando… La verdad es que sigo lesionado, todavía no puedo decir que esté totalmente recuperado, pero sí mucho mejor.
Haciendo resumen: estuve un par de meses “sometiéndome” al tratamiento de punción seca (octubre y noviembre). Cuando me dieron la “libertad condicional” intenté volver a correr, y los dolores en la pierna izquierda reaparecieron. Así que opté por aparcar el running durante una buena temporada…
Empecé a coger la bici, con mucha calma. Y seguí haciendo senderismo, también con mucha calma. Y poco a poco, casi sin darme cuenta, he ido mejorando. He ido ampliando distancias y desniveles, y de vez en cuando me he atrevido a trotar un poco por sendas… Y ahora me siento relativamente preparado como para intentar un nuevo reto: caminar durante 100 km en menos de 24 horas (por terreno principalmente llano y en buena parte por asfalto, de ahí lo de “vuelta a las andadas”
… Ya os iré contando, queda justo un mes hasta “el día D”. De momento este sábado tengo un buen entrenamiento, intentaremos llegar a los 50km, aunque me conformaría con menos, veremos qué tal sale el primer test…
Asics Gel Zaisan
Para esta nueva “locura” me dejé aconsejar por uno de los chicos de la tienda outlet de Asics en San Vicente, y me hice con unas Asics Gel Zaisan por 45 euros. Las he llevado durante una semana, y la verdad es que no acabo de verlas como para hacer tantos kilómetros con ellas… La amortiguación parece bastante buena, pero la horma es algo estrecha y me molesta en el dedo gordo por la parte interior del pie… Lo malo es que si no llevo las Zaisan, no tengo muchas alternativas, porque las Kalenji Kapteren XT han perdido buena parte de su suela con tanto pateo (cumplen ahora un añito), y además las veo algo duras para caminar sobre asfalto… Otra opción sería usar las Gel Trabuco que también me compré el otro día, pero tampoco están pensadas para asfalto precisamente… ¿algún consejo de última hora?
Ya os contaré, nos vemos!
Animado por los excelentes resultados de Miguel Flor, ayer tuve mi primera consulta en la clínica de fisioterapia Jordi Reig, en Alcoy. Después de estudiar mi caso, me “sometieron” a un tratamiento de punción seca…

Se trata de un tratamiento mediante agujas similares a las usadas en acupuntura, aunque la técnica no tiene nada que ver. Mediante estas agujas, se consigue acceder a los llamados “puntos gatillo” y deshacerlos (en este enlace se explica bastante bien el tema de los puntos gatillo miofasciales). Es una técnica un tanto dolorosa, pero lo cierto es que llegados a este punto lo único que me importa es dejar atrás esta lesión…
En fin, la verdad es tengo muchas esperanzas en este nuevo tratamiento. Mañana toca madrugar para realizar el primer test, rodar entre 15 y 20 minutos. Por la tarde, nueva visita al fisio para continuar con el tratamiento.
Ya os contaré…
Después de un mes sin volver a correr desde que me lesióne, ayer por fin pude intentarlo de nuevo. Por desgracia, la alegría duró poco, apenas 5 minutos…
Han sido unas semanas bastante locas, sin apenas tiempo para respirar. Ayer tarde encontré por fin un momento para escaparme y reencontrarme con el running. Me acerqué con el coche hasta la zona del Sabinar, al norte de San Vicente. Caminé algo más de un km para calentar un poco las piernas, luego estiramientos, y empecé a trotar muy, muy suave, por una preciosa senda sin desnivel y sin dificultad técnica.
Por un momento, todo parecía ir bien. La verdad es que durante un par de minutos fui el hombre más feliz sobre la Tierra, estaba volviendo a CORRER. Eso tan tonto, que dicen que es de cobardes, pero que para mí se ha convertido en algo vital.
Por desgracia, la alegría duró poco. Apenas 5-6 minutos tardaron las molestias en la pierna izquierda en reaparecer. Primero muy débilmente, pero enseguida fue subiendo la intensidad. Decidí parar antes de que fuera a más. Regresé caminando, con el dolor aumentando por momentos, sobre todo en las bajadas. Dolor en la pierna, pero sobre todo en el corazón.
Me prometí a mi mismo que esto no acaba aquí. He perdido otra batalla, pero pienso seguir luchando. Definitivamente, esto no acaba aquí. Necesito correr, y sé que seré capaz de volver a hacerlo, cueste lo que cueste…
Si antes abro la boca, antes me pasa algo. En la ruta de hoy por Sierra del Menejador (fantástico lugar para correr, dicho sea de paso) mi rodilla izquierda ha dicho “BASTA!”.
Ha ocurrido justo cuando empezaba el descenso desde la cumbre, a 1.352 m. Sin previo aviso, ninguna molestia anterior. En ese momento llevaba más de 800 metros de desnivel positivo acumulados. Desde la etapa de El Cantal no había hecho una salida con un desnivel parecido, así que mi teoría es que ha sido demasiada caña para mi rodilla. Aunque físicamente me encontraba bastante/muy bien, planteándome incluso alargar un poco la ruta antes del catacrack, pero parece que mi rodilla no ha opinado lo mismo. Tal vez sea una tendinitis causada por un sobreesfuerzo o algo así, pero mejor dejo el diagnóstico para los entendidos.
Soy optimista, y tengo la esperanza de que sea algo puntual y en breve estar otra vez trotando. Pero reconozco que me da un poco de miedo, me recuerda a los problemas que tuve hace cosa de 3 años en esa rodilla, cuando me diagnosticaron condromalacia rotuliana. Pero también creo que ahora estoy mejor preparado, y además cuento con el apoyo de mis fisios. El martes cita con David, veremos cómo evoluciona el tema…
Sí, la cifra da para todo tipo de bromas. Pero lo cierto es que, semana arriba, semana abajo, llevo 9 meses corriendo. Creo que es una cifra importante, así que aprovecho para “pensar en voz alta” y hacer un pequeño balance de lo acontecido hasta ahora, que no es poco, en lo que a running se refiere.

La aventura empezaba en Octubre de 2010. Después de mucho tiempo sin correr (aunque nunca fui un gran atleta) volvía a intentarlo con la filosofía barefoot, aunque con zapatillas, eso sí (lo que podríamos llamar “forefoot running”, osea, pisada con la parte delantera del pie).
En apenas dos/tres semanas fui capaz de aguantar una hora corriendo, y a finales de ese mismo mes me atrevía con una etapa de 15 km en Aitana. Me las prometía muy felices, me veía corriendo 30 km por montaña en apenas un par de meses…
Pero no ha sido, ni mucho menos, tan fácil. Los problemas se han ido sucediendo. A las sobrecargas en los gemelos (debidas al cambio de técnica) de los primeros meses, se fueron sucediendo otros nuevos dolores aquí y allá: en los tobillos, en las rodillas, en la fascia plantar…
No ha sido un camino fácil, pero creo que lo importante ha sido no rendirse y continuar corriendo, pasito a pasito… Creo que es un buen momento para dar las gracias a todos los que me han apoyado en estos meses. Muchísimas gracias a Pez y a Jaime (sus blogs han sido mi principal fuente de inspiración). A Daniel, por su compañía, su apoyo, y las incontables charlas sobre running. A Diana y David, mis “mecánicos” y amigos. A todos los que leéis el blog, y todos aquellos de los que seguro me olvido… GRACIAS!!
Algunos momentos especiales…
No me cabe duda, correr me está cambiando la vida, es una GRAN inversión en felicidad y bienestar. Estoy muy satisfecho de haber llegado hasta aquí, y estoy convencido de que a partir de ahora esto sólo puede ir a mejor…
Por cierto, la foto, aunque con pésima calidad (cámara compacta) está tomada mientras corría por la zona de la Escobella, al norte de San Vicente, una tarde en la que pude disfrutar de un maravilloso atardecer en el Maigmó…
Este post lo quiero dedicar a Pez, un gran tipo que está pasando por un mal momento. Ánimo Pez, estoy seguro de que dentro de muy poco volverás a lucir tu sonrisa característica. Un fuerte abrazo!
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(perdonad la pésima calidad de la fotos, están hechas con el móvil)
Después de la aparente mejoría de los últimos días (Vuelta a Fontcalent el domingo pasado, y Clot de Galvany entresemana), hoy quería intentar confirmarlo con una vuelta un poco más larga, de 15 o, por qué no, 20 km.
Varias ideas en mente: la zona de Sella, Font Roja… Ante las previsiones de posible lluvia, y teniendo el tiempo algo justo, finalmente me decido por algo más cercano: una zona inexplorada a la altura de la Cala del Xarco, antes de llegar a la Vila.
Y es que sin duda, uno de los mayores placeres que me reporta el trail running es el hecho de poder explorar nuevas zonas, descubrir nuevos caminos y sendas, nuevos rincones, montes, barrancos, collados… Es una de las principales razones que me mueve a la hora de salir a la montaña…
Al final, muy contento con la salida. A ver si al finde que viene puedo intentarlo con los 20 km…
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Hoy he tenido el honor de compartir ruta con una de las personas que me hizo decidirme a intentar volver a correr, toda una inspiración para mí. El lugar elegido ha sido la Sierra de Colmenares.
A pesar de las molestias en el gemelo derecho (parece una sobrecarga) he disfrutado un montón. Gracias Pez!!
Mañana fisio, a recuperar y a seguir avanzando pasito a pasito